LLEVA TIEMPO

LLEVA TIEMPO
Obviamente no es una foto propia, pero me es difícil tomarme una foto mientras corro. 

Este pensamiento lo he tenido en mi mente desde hace algunas semanas ya, cuando estaba corriendo en una madrugada mientras veía el sol salir, me di cuenta que todo lleva tiempo, no queremos que sea de esa forma, lo odiamos con todo nuestro ser, pero no hay otra opción.

En una sociedad y en un tiempo donde todo se quiere para ayer, donde se quieren resultados fáciles, sin mayor esfuerzo y trabajo, donde al mínimo esfuerzo las personas empiezan a resentirse y rechazar la tarea, me topado con que yo no crecí con este pensamiento, mi papá siempre me decía “No hay pan suave“, sin embargo, muchas veces yo también quiero las cosas para ayer, no quiero esforzarme tanto, donde me enoja tener que sufrir la gota amarga del trabajo y cansancio, pero TODO, lleva tiempo, en muchos aspectos de mi vida lo he visto reflejado, pero no fue mientras corría a un paso más rápido que lo entendí mejor.

Recuerdo que empecé a correr por salud, porque el Doctor y la Nutricionista me dijo que tenía que hacer ejercicio, estaba muy joven para tener una vida tan sedentaria como la que tenía, estaba muy joven para tener sobrepeso y tan mala salud, empecé haciéndolo de mala gana y de muy mal humor, porque a ¿qué persona normal le gustaría después de una jornada de trabajo de 8 horas trotar por 30 o 40 minutos? esos eran mis pensamientos todas las noches después que regresaba de trabajar y tenía que hacer ejercicios, era un sufrimiento diario, una lucha conmigo misma. No fue hasta en agosto del año pasado que pensé ¿por qué no correr 10 km?, no me pregunten de donde surgió la idea pero para todo esto yo ya llevaba por lo menos 1 año y medio de hacer ejercicios al menos 2 o 3 veces por semana, así que empecé una preparación más intensa, empecé a medir mis tiempos y me di cuenta que ya no era tan lenta, que si antes corría a velocidad 5 y a los 10 minutos sentía que el mundo se venía encima, ahora corría a 5.5 más de 20 minutos, algo en mí había cambiado ya, no sé cómo, ni cuándo, ni por qué, simplemente me sentía diferente, fuerte al correr.

Lo que parecía imposible para mí se cumplió, todo el que me conoce sabe que AMO dormir, nunca he sido una persona madrugadora, JAMÁS, pero cuando dije que quería correr 10 km sabía que necesitaba más tiempo y rendir mejor, la noche ya no era una buena opción porque llegaba muy cansada y era más fácil saltarme el ejercicio, así que decidí levantarme a las 5 am a correr, pensé que me costaría mucho, que no sentiría la alarma en las mañanas como solía sucederme siempre, pero no, me levantaba feliz y con ganas de correr de demostrarme a mí misma que podía hacer las cosas y así lo hice.

Un año después de esto me doy cuenta como he mejorado mi ritmo, ahora correr en 5.5 para mi es trotar, la velocidad de 7 que antes me asustaba ahora ya no, en fin, simplemente he mejorado, ya no me da miedo correr, ya no lo siento como una carga, lo siento como un regalo a mi misma, porque cuando termino de correr me siento fuerte, me siento feliz, me siento realizada, pero esto me llevó mucho tiempo, fueron muchas semanas, muchas horas y meses, no estoy hablando de un proceso fácil y rápido como lo vemos en la tele, fue un proceso doloroso, difícil y lento, pero que al final me trajo felicidad y satisfacción.

Otro día corriendo, otro día feliz.

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Nosotros

Porque no quiero olvidar y que sigan pasando los días sin dejar constancia de cómo nuestra vida pasa día tras día, quiero escribir por escribir, sin tener preocupación de lo que me falta por hacer en mi trabajo o lo que a mis hermanas les falta, simplemente quiero narrar como nuestras vidas lucen hoy en día.

Papá: en reuniones constantes incluso los fines de semana, cantando todos los fines de semana, haciendo chistes por las mañanas (generalmente), preocupado por la situación política del país y el invierno que se avecina, viendo el chavo del 8 por las noches y llenándonos de amor.

Mamá: acompañándonos siempre a mis hermanas y a mi, probando nueva comida que yo le sugiero, generalmente almorzando y refaccionando mangos que es lo mismo de unos 5 a 8 mangos diarios, llegando tarde siempre, barriendo por las mañanas su jardín, rodeada siempre de niños, invitando a comer siempre a las personas que están a su alrededor y como siempre levantando a toda la casa muy temprano.

Astrid: a punto de cumplir 36 años, haciendo nuevos amigos, levantándose tarde, dar de comer a los gatos de su comida y a Espuma también, comiendo tortillas con queso porque le encantan, trabajando en una fotocopiadora y como siempre hablando mucho.

Azucena: haciendo planes de los lugares que nos gustaría conocer juntas, por raro que parezca ha dejado de comprar ropa en este primer trimestre del año, comiendo, comiendo, comiendo, conociendo nuevos lugares, aprendiendo italiano, grabando videos, viendo Scandal y tratando de hacer ejercicios.

Marilú: trabajando más de lo habitual, haciendo cuentas, viajando los domingos generalmente, tratando de hacer ejercicios al menos 3 veces por semana, aprendiendo sobre el café y administración de empresas, haciendo planes para el 2018, regañando a todo aquel que no hace las cosas bien, eso no ha cambiado.

Ana: aprendiendo a tomar fotos, estudiando el último año de maestría, escuchando a Alex Zurdo, comiendo fuera de casa generalmente los viernes y sábados, jugando con Espuma por las noches, conociendo nuevos lugares para comer, amando su nuevo corte de cabello, tratando cada día de reír un poco más.

Espuma: durmiendo al menos 12 horas al día, ejercitándose todas las mañanas, amando su cuerda amarilla, aún no le han salido sus últimos dientes, amando las tortillas tostadas, comiendo todos los días al menos un mango, ladrando a todo desconocido, peleando con todo perro que se le cruce.

APRENDIENDO A VIVIR SIN AZÚCAR

Por: Ana Lucía Orantes

Éste año ha sido bien complicado para las tres el poder estar constantes en el blog, realmente entre tanto trabajo, estrés, estudios y demás, pareciera imposible tomarse un momento para sentarse, pensar y escribir sobre el día a día, pareciera fácil más no lo es.

No quería que se terminara el mes sin poder compartir con todas las personas que nos leen.

Recuerdo que cuando era niña mi mamá mantenía dulces, los colocaba en lo más alto de los gabinetes para que nosotras no pudiésemos alcanzarlos, ella escogía los días y racionalizar las porciones, yo era una niña muy inquieta y AMABA el azúcar, así que colocaba dos bancos para poder llegar a la parte media del gabinete, cuando estaba en esa parte subia uno de los bancos y trepaba a lo más alto del gabinete para poder alcanzar esa bolsa de dulces y chocolates, Marilú como toda buena hermana mayor me echaba aguas como comúnmente le decimos en Guatemala, muchas veces mi mamá me sorprendía y regañaba. Como vió que no funcionaba eso para alejarme de los dulces optó por esconder lo dulces en otro lado, pero su hija descubrió ese escondite secreto y heme allí, debajo de su cama comiendo de nuevo, en fin, ni mi mamá ni mi papá aún con todos sus esfuerzos pudieron impedir que yo dejara de comer dulces y chocolates.

Es muy bien sabido que yo AMO, pero realmente AMO, los chocolates y dulces, no importaba si un día fuese malo, un chocolate lo arreglaba todo.

Imaginen mi tristeza y frustración cuando en junio del año 2014 el doctor me dice: Mija, tenes un reflujo gástrico bastante severo, además tenés gastritis, así que necesito que cambies tus hábitos alimenticios, porque estás muy joven para padecer esto”, a pesar de lo mal que me sentía, aún le pregunte ¿eso incluye eliminar el chocolate de mi día a día? imaginen ustedes la cara del doctor.

Fue en ese tiempo cuando empezó todo esto, de repente la vida me cambió y todo lo que amaba comer me era arrebatado, era prohibido porque me estaba haciendo muy mal a mi salud, de todo lo que no podía comer, lo que más me dolía eran mis amados postres, dulces y chocolates.

No voy a contarles como han sido estos dos años, no quiero aburrirlos con eso, pero quiero contarles cómo he manejado este proceso y como me ha funcionado a mi, en esta travesía de cambiar hábitos viejos por nuevos.

  1. Un día a la vez y un cambio a la vez: no hagamos cambios repentinos y drásticos, establezcamos metas cortas, diarias y pequeñas, a mi me toco hacerlo todo de un solo y varios cambios a la vez y por experiencia propia les digo, NO ES FÁCIL DE ESA MANERA, por eso yo les recomiendo ir poco a poco, si queremos orar más, tomar más agua, etc, establezcamos metas cortas, 5 minutos más, un vaso de agua más, y así sucesivamente hasta que lleguemos a lo que nosotros queremos.
  2. Informarse: cuando queremos dejar un viejo hábito no hay nada mejor que saber por qué lo estamos dejando, cuando estemos convencidos que no es bueno para nosotros será más fácil dejarlo, busquemos información, hablemos con expertos del tema, leamos y escuchemos testimonios de otros, quizás ellos pueden decir cosas que a nosotros nos sirvan para cambiar ese hábito, no todo nos puede funcionar a nosotros
  3. Busquemos un acompañante: cuando yo llegue muy triste a mi casa, mi hermana Marilú llegó al otro día con un pachón nuevo, en él estaba una notita que decía, “para que empecemos juntas este proceso”, y ella ha sido mi aliada en estos dos años, cuando quiero comer algo que no me hace bien, me mira y me dice “Ana”, las dos comíamos las mismas verduras, las dos dejamos de comer frituras, etc, etc, y eso lo hizo más fácil para mi, el no sentirme sola y el saber que alguien también estaba cambiando sus hábitos.
  4. Nunca nos comparemos con nadie: cada persona es muy diferente y hay quienes son más disciplinadas o no les puede gustar tanto algo como a nosotros, esto mismo me pasó con Marilú, para ella fue muy fácil dejar todo lo dulce porque nunca ha sentido la fascinación que siento yo por ellos, y cuando miraba que para ella era tan fácil dejar de comerlo me sentía frustrada y pensaba que nunca iba a poder, lo cual es un error, somos diferentes y tenemos que aprender a aceptarnos tal cual somos, quizás nos cueste más o menos que a los demás, pero cada uno lleva su propio ritmo y lo importante es saber que lo estamos intentando.
  5. Nunca cambiemos un hábito por lo que digan los demás o por moda, cambiemos si realmente queremos cambiar, porque si no estamos seguros de querer cambiar, a las primeras dificultades nos vamos a desanimar, debemos tener muy bien definidas las razones por las cuales queremos cambiar.

Ustedes se preguntarán por qué el nombre APRENDIENDO A VIVIR SIN AZÚCAR, la razón es porque para mí, aún es un hábito que estoy formando, he cambiado totalmente mi forma de comer, gracias a Dios me cure, aprendí a comer de manera saludable, sin embargo aún sigo aprendiendo…

¿Alguno de ustedes está pasando un proceso igual?

YA NO USO TACONES

… HÁBITOS VIEJOS POR HÁBITOS NUEVOS

Por: Azucena Orantes

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Desde mi punto de vista hablar de este tema busca encontrar una explicación al hecho de por qué y para qué existen los cambios de hábitos, si miro 5 años atrás, estoy segura que muchos de los hábitos que tenía en ese tiempo ya no los tengo ahora, y la explicación que yo encuentro es que los seres humanos somos seres cambiantes, constantemente deberíamos buscar la forma de hacer todo lo que esté en nuestras manos para vivir un vida óptima, saludable, y ser felices, tomando en cuenta que de los errores se aprende, y que conforme han pasado los años me he dado cuenta que la vida está destinada para vivirla de una forma muy simple, más de lo que creemos , me he dado cuenta que hay hábitos que ya no pueden existir más en mi vida, he cambiado hábitos viejos por nuevos y también les explico por qué.

Ya no uso muchos zapatos de tacón: Me siguen gustando los zapatos de tacón alto pero al mirar 4 años atrás, no entiendo cómo podía aguantar todo el día con el mismo par de zapatos altos, claro que son bonitos, sé que debo usarlos en la oficina, para alguna reunión importante, para cantar, etc. Y debo confesar que no podía vivir sin tacones, tenía algún tipo de inseguridad que no me permitía tener un solo par de tenis en mi zapatera, cada vez que necesitaba un par de tenis tenScreenshot_2016-08-03-12-31-31ía que pedírselos a mi hermana, pero ahora no puedo pasar ni un solo día sin buscar la comodidad, si vengo al trabajo, si voy a otro lugar, los fines de semana, siempre muero por usar mis tenis o mis zapatos bajitos, últimamente he preferido comprar tenis o zapatos bajos antes que comprar otro par de tacones. Muchas veces me he puesto a pensar en esto, muchas personas que me conocen les asombra cuando ahora me ven un día usando tenis, y siempre tengo la misma res
puesta, “la vida cambia”, de repente me di cuenta que prefería mi comodidad antes que estar luchando cono manejar unos tacones altísimos y terminar el día realmente cansada y adolorida de mis pies, también me di cuenta que aunque use o tenga 100 pares de tacones nunca voy a crecer un centímetro más, y cambiar ese viejo habito de usar tacones por zapatos cómodos ahora, realmente me ha dado un gran sentido de seguridad en mi misma y de aceptarme tal como soy, muy chiquita. (Mido 1.55)

Hago más ejercicio: Hace algunos años no podría haberme visto como me veo ahora, me preocupa no hacer ejercicio, antes pensaba que yo no había nacido para hacer ejercicio y que nunca lo iba hacer, pero un día tome la decisión de hacer ejercicio, he de reconocer que ciertos problemas de salud me obligaron a tomar tal decisión, y desde hace aproximadamente 2 años he tratado de cambiar mi viejo hábito de no hacer ejercicio por hacerlo regularmente, claro no siempre, hay semanas e incluso meses que no quiero saber nada de ejercicio y lo he dejado por temporadas largas o cortas, pero generalmente trato de hacer ejercicio, quiero contarles que no lo hago por vanidad, simplemente lo que hago es porque le ayuda a mi metabolismo, cuando dejo de hacer ejercicio quizá por mi edad, tiendo a subir un poco de peso, tiendo a sentirme más  estresada en las situaciones diarias de la vida, en cambio el ejercicio despeja mi mente y me hace sentir el cuerpo más liviano.

Disfruto comer: He aprendido a disfrutar la comida, antes comer era parte de una rutina de la vida diaria, veía el desayuno, almuerzo y cena como parte de las obligaciones de estar viva, pero me he dado cuenta que comer es una gran bendición si nos ponemos a pensar cuantas personas no pueden hacerlo porque están enfermas o porque no tienen, ahora cada tiempo de comida me encanta pensar qué voy a comer, qué voy a saborear, si algo disfruto es investigar de algún lugar y ver su menú, me gusta ir a lugares y conocer diferentes opciones para comer, la comida se ha convertido en un deleite para mí, y me encanta estar viva para saborear la comida.

Pienso mejor antes de actuar: Me caracterizaba por ser una persona 200% impulsiva, tenía el hábito de tomar decisiones siempre que estaba molesta y mis reacciones consecuentemente traían beneficios poco favorables para mi vida, ahora, he tratado de controlar mis emociones positivas o negativas, y esto no es un hábito muy viejo en mí, de hecho es algo muy reciente que he decidido implementar en mi vida, y no saben de cuantos problemas me ha librado, controlando las emociones se aprende a estar feliz, enojada o triste en el momento correcto .

Ya no quiero tener la razón: Me caracterizaba por alegar siempre de acuerdo a lo que desde mi punto de vista era lo correcto, pero ya no, me he dado cuenta que tener el hábito de querer tener siempre la razón resulta muy agotador, y sobre todo me he dado cuento que definitivamente no siempre tengo la razón, que la vida no es como yo quiero, la vida es como es y así la debo aceptar y ser feliz.

Vivo más ligera: He aprendido aceptarme más como yo soy, por supuesto esto no significa que no me arregle, pero quizá antes era de aquellas personas que no podía salir o estar en el trabajo sin tener el cabello planchado, o como les comenté antes sin usar los tacones altísimos, he aprendido a “relajarme más”, a ser más feliz sin tanta complicación, al final no está mal que quiera maquillarme de vez en cuando, que quiera arreglarme siempre y estar presentable, pero vivir esclava de los productos de moda o de las últimas tendencias de moda y belleza femenina creo que a veces solo nos esclaviza, porque tener el último producto que salió a la venta para el cabello, el maquillaje o los zapatos de moda pueden hacernos sentir cierta insatisfacción cuando no los tenemos, y hasta podemos compararnos con otras personas que sí pueden tenerlos.

Disfruto el regalo de la vida: He aprendido a disfrutar más la vida, un paseo en familia, una cena con los amigos, mis días diarios en el trabajo, todo he decidido valorarlo y apreciarlo más, quizá antes no estaba tan consciente que solo existe una vida y que los momentos nunca regresan, por eso ahora trato de captar con una foto o con un vídeo los momentos en que soy feliz, para que cuando tenga problemas los vuelva a ver y recuerde que siempre hay una razón para estar feliz a pesar de los problemas diarios de la vida.

Ahora bien, como todo en la vida, siempre hay una parte bonita pero también una parte fea, les comparto que hábitos he tratado de implementar y no lo he logrado como me gustaría.

  1. Comer más saludable
  2. Dejar de comer tantos pasteles
  3. Cuando estoy sola tener la televisión encendida aunque no la esté viendo
  4. Tomar mucha agua

Creo que hay más, pero estos me gustaría reemplazarlos más temprano que tarde, quiero terminar motivándolos a cambiar sus hábitos viejos por nuevos, de una u otra forma los cambios siempre son positivos y evolucionan nuestra forma de vivir.

MI PAPÁ Y YO

 

Por: Marilú Orantes

Quiero empezar disculpándome por lo ausente que hemos estado. La verdad es que en estas últimas semanas tuvimos mucho trabajo y también nos tomamos unos días libres y nos alejamos de todo lo que usualmente hacemos. Pero aquí estamos otra vez.

El mes pasado, se celebra en Guatemala (no sé si en otros países también), el día del padre, así que, aunque un poco tarde, este post va dedicado a nuestro papá. Quiero compartir con ustedes un poco de mi experiencia como hija y la experiencia que estoy muy segura comparto con mis hermanas.

Tengo tantas ideas y experiencias en mi cabeza, que no sé por dónde empezar. Pero vamos a reducirlo a las 4 EXPERIENCIAS MÁS IMPORTANTES DE MI VIDA CON MI PAPÁ:

  • Siempre he tenido calidad de tiempo: Mi papá siempre se ha mantenido muy ocupado. Cuando era una niña, hacía largas giras en diferentes países y no lo mirábamos por meses. Ahora que ya soy adulta, siempre trabaja, ya sea cantando o en el puesto de funcionario público que desde hace 8 años desempeña. Pero lo que siempre recuerdo es que, a pesar que no tenemos todo el tiempo del mundo, siempre lo encuentro cuando lo necesito, aunque a veces se encuentre ocupado, sé que al final tendrá el tiempo para atenderme. Cuando era niña, las largas esperas acababan, con un fuerte abrazo y tratándome muy dulcemente, al igual que ahora. Este tiempo de calidad incluye, desde consejos para cualquier tipo de problema que tenga, hasta hablar simplemente de lo que pasó durante el día, lo que nos gusta, lo que no nos gusta, llorar juntos, reír juntos, etc. Ahora siento que hay menos tiempo, pero sé que si lo necesito ahí estará para mí.
  • Me enseña de la vida cristiana: Mi papá siempre, siempre, siempre, quiso que nosotras tuviéramos una vida cristiana evangélica de relación con Dios, sin fanatismo, ni religiosidad, pero que siempre tomáramos en cuenta a Dios en nuestra vida, que camináramos con Él. Siempre fue uno de sus más grandes objetivos. Desde pequeña recuerdo verlo llegar de sus largos meses ausentes de casa, con películas cristianas para niños, que nos enseñaban las historias de vida de grandes personajes de la Biblia como Moisés, Pablo, etc. En ese tiempo no existía ni la piratería, ni Youtube, ni DVD,  entonces se compraban los casetes de VHS. Desde pequeñas debíamos obligatoriamente hacer un devocional en la mañana y en la noche, orar y leer la Biblia entre hermanas. Eso es algo, que hasta el día de hoy lo realizamos, ya no por obligación, sino por la necesidad que tenemos de buscar de Dios. Siempre nos llevaba libros con historias grandes de la Biblia, estos libros aún los conservo, para un día poder mostrarlos a mis hijos y compartirlos con ellos. Recuerdo que mi papá fue el primero que me regaló una Biblia en mi vida. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. El primer campamento al que fui por parte del colegio, era la primera vez que salía de casa, tenía 7 años y recuerdo que él llegó al lugar y lo dejaron hablar conmigo por 5 minutos y me dio mi primera Biblia con una dedicatoria para mí. Me enseñó a dar diezmos de todo el dinero que llegaba a mis manos (no era mucho), pero siempre guardaba mis diezmos. Hasta el día de hoy, en situaciones cotidianas, problemas personales, etc. siempre encuentra una forma para hablar de la forma en que Dios obra en mi vida.
  • Su apoyo incondicional: Conozco varios casos (sino es que a la mayoría de la gente le pasa) que, cuando cumplen 18 años los papás básicamente les dicen: – Hasta aquí te ayudé, ahora mirá que haces. Básicamente, quieren que sus hijos (as) alcancen la independencia que tarde o temprano todos debemos alcanzar. Sin embargo, mi caso es bastante diferente. Siempre he tenido a mi papá a mi lado, siempre. No me aprovecho de esto, ya que trato de salir adelante con mis propios medios. Pero sé que si ya no puedo más, mi papá siempre estará para mí. Desde niña, nunca supe si mi papá tenía problemas económicos (claro que los tuvo), pero no lo supe, simplemente tenía que esperar un tiempo y gracias a Dios mis necesidades eran satisfechas. Pero tampoco sabía si tenía dinero, no manejé  grandes cantidades de dinero cuando era niña, siempre era lo necesario, justo lo necesario. Y es que el apoyo de un padre no solo se mide en lo material, sino también en lo presente que está en la vida de uno. Sé que mi papá está para mí, sin importar para qué lo necesite y eso es lo importante para mí.
  • Si siembro, siempre voy a cosechar: Aún con todo el apoyo que he recibido de mi papá, nada ha sido gratis. En mi vida este es un principio que siempre he tenido presente y que él me lo enseñó. Si hago algo bueno, recibo algo bueno. Si hago algo malo, recibo algo malo. Tan simple como eso. Recuerdo que de niña debía sacar buenas calificaciones para recibir mi esperada barbie a fin de año. No era un regalo porque sí, o solo por ser su hija, era porque me había esforzado para tenerla. He recibido mucho apoyo de su parte donde trabajo actualmente, porque ve la forma en que mi hermana y yo nos dedicamos a lo que hacemos. Cuando éramos niñas y teníamos que viajar con él para hacer largas giras a Estados Unidos o a Guatemala, al final de cada viaje, siempre había un dinero extra. Si siembro, siempre cosecho. Esto me ayudó también a amar el trabajo, hacerlo con pasión y con dedicación.

Así podría seguir escribiendo mil cosas más sobre mi papá. Tengo mucho que agradecerle, el sacrificio que hizo para formar la familia que tiene, las cosas que dejó y que siempre nos prefiere por sobre todas las cosas que haya  aquí en la tierra para él.

Ahora ya soy una mujer adulta, con puntos diferentes de los que él puede tener, con una vida diferente a la que tal vez él pensó para mí, pero nuestras experiencias, lecciones, valores, amor, etc. siempre van a estar conmigo. No importa donde esté, con quien esté, siempre habrá una frase, una canción, un dicho, una oración o simplemente una mirada que me lleve de regreso a mi niñez con él, mi papá.

 

DIEZ COSAS

Por: Ana Lucía Orantes

Antes que termine el mes donde homenajeamos a todas las madres, Azucena por su parte ya les contó un poco sobre la nuestra y en esta oportunidad quiero contarles un poco de lo que he aprendido de mi mamá a lo largo de mi vida.

Aquí lo resumiré en 10 cosas, sin más preámbulo empecemos.

  1. Su amor por las flores, mi mamá realmente ama las flores y plantas, cuando tiene una tarde libre se ensucia las manos y se dedica a la jardinería. Ella planta, riega, abona y aprecia lo lindo de las plantas, en cualquier espacio ella coloca una planta, de hecho en la entrada de nuestra casa tiene como unas 8 colas, lo cual hace difícil que mi papá pueda sacar el carro porque la cola no lo deja ver. Así que yo también empecé a amar las plantas, las flores y apreciar esos seres que Dios nos dejó para hacernos felices sin que demos algo a cambio.
  2. Lo servicial, no conozco a nadie que tenga el don de servicio como ella, no importa si es en una reunión familiar, cuidar un enfermo, apoyar en actividades, etc., ella siempre tiene la disposición de hacer sentir bien a las personas y darles lo mejor de ella sin recibir algo a cambio.
  3. Sinceridad, para muchas personas esto no es bueno, pero a mi me parece que esto es una virtud que pocos poseen, mi mamá es una de esas personas, ella siempre dice lo que piensa y actúa conforme lo que piensa y siente, así que si está molesta con alguien lo dice y si algo le entristece llora y reclama, me parece que decir siempre lo que uno piensa lo hace tener limpia el alma y no guardar ningún tipo de sentimiento o pensamiento hacia las personas.
  4. Su dedicación en el hogar, mi mamá siempre dice que ella nació para ser mamá y “ama de casa” como lo conocemos coloquialmente, ella siempre está pendiente de las cosas de la casa, el orden, limpieza, detalles, comida, y todo lo referente a un hogar, para ella no es un montón de cosas sino que es un conjunto de características que forman un HOGAR.
  5. Su amor por los animales, desde que soy niña recuerdo que hemos tenido una diversidad de animales, desde animales exóticos como un mico y pavo reales, hasta lo más sencillo como periquitas, perros y gatos; lo interesante es que mi mamá realmente los trata como si fueran otros hijos, los baña, les da de comer y está pendiente de ellos de una forma tan maternal que muchas veces hasta nosotras nos reímos, por ejemplo, un día hizo fideos con salsa de tomate porque a nuestro perro Colocho le encantan y cuando llega Azucena de trabajar le dice: “Hoy hice la comida favorita del Colocho”, siempre está pendiente de ellos y les da tanto amor que todos los que nos conocen muy de cerca saben que todos nuestros animales están muy mimados.
  6. Nunca está cansada para… MI MAMÁ ES INCANSABLE, de verdad aunque ustedes no me lo crean, ella nunca está cansada para limpiar, nunca está cansada para salir al super, nunca está cansada para ir al mercado, nunca está cansada para salir a pasear, en resumen, nunca está cansada, ella puede dormirse muy tarde una noche anterior al otro día está despierta a las 5 de la mañana haciendo de todo, la pereza es su peor enemigo, nunca la he visto con una actitud de cansancio o sin ganas de hacer algo, eso sí, JAMÁS la despierten, si ella al fin se duerme es un crimen despertarla. Esta parte de mi mamá es realmente admirada, tener siempre la disposición y energía para hacer las cosas.
  7. A cocinar, mi mamá realmente ama cocinar y eso se refleja en su sazón, no importa si ella solo cocinará huevos con frijoles, ella lo hará de tal forma que todo el mundo pedirá más, y siempre que le preguntamos qué hace para que la comida le quede tan bien, ella dice, un poco de chile, cebolla y ajo son el secreto, obviamente si yo lo hago jamás queda igual, espero que algún día pueda cocinar como ella.
  8. Su amor la vida, mi mamá siempre dice que la vida es un regalo de Dios y una forma de agradecerle a Dios por darnos vida es siendo felices, nada debe opacar la felicidad.
  9. Mi mamá es feliz regalando, especialmente comida, ella siempre está pensando en regalar comida para alegrar la panza de alguien más y el corazón.
  10. A orar, mi mamá siempre se levanta a las 3:30 o 4:00 a orar y le encanta orar por las demás personas, esto es algo admirable en ella y es un ejemplo con el que crecí, espero que mis hijos algún día puedan verme de la forma en que yo la veo a ella.

Espero les guste este post, los invito a que ustedes también piense cuáles son las cosas que han aprendido de su mamá, comenten y escriban un poco sobre ello.

¡MI MAMÁ: anécdotas y un poco más!

Por: Azucena Orantes

Hoy  he decidido escribir sobre mi mamá, aprovechando que estamos en el mes de la mamá y que justo ayer 10 de mayo lo celebramos aquí en Guatemala, y el resto de Centroamérica y México.

Hemos hablado de muchos temas en nuestro blog, pero nunca hemos hablado de mi mamá, y creo que mi mamá es como cualquier mamá, pero no quiero pasar la oportunidad de contarles un poco ella y que la conozcan un poco más.

Mi mamá tiene 52 años, generalmente podría decir que es como toda mamá, regaña por las mismas cosas  y hace lo  que hacen todas las mamás, sí, mi mamá es de las que le encantan los famosos “tupperware”, es de las que le encanta ir al mercado y se tarda horas ahí,  es de las que  ha mencionado miles de veces las frases famosas que a todas nos han dicho, como:  “si lo encuentro que te hago”,  “no quiero repetir esto otra vez” “miren como tienen ese cuarto” y muchas más que ya sabemos de memoria, especialmente me gustaría contarles una anécdota sobre la famosa frase  “¿si lo encuentro qué te hago?”, y lo recuerdo  con mucha risa, porque déjenme contarles que mi hermana Marilú de niña nunca encontraba nada cuando la mandaban a buscar algo, y es literal que nunca encontraba nada de nada, entonces  siempre que mi mamá iba, resulta que ella sí lo  encontraba, Marilú salía corriendo evitando que mi mamá la regañara, otro día les contaré más  anécdotas con mi hermana Marilú.

Sin embargo, hoy que estoy hablando de mi mamá les quisiera compartir  cosas que hacen a mi mamá muy especial y única en la casa, no sé si sus mamás al igual que la mía tienen estas costumbres o estas cualidades pero al menos en mi caso puedo decir  que lo que les voy a contar a continuación es muy típico de mi mamá:

  1. A mi mamá le encanta comer pan dulce, el que decimos comúnmente “de manteca”, y tiene una costumbre, siempre le quita la parte dulce que el pan trae al centro, entonces cuando encontramos panes mordidos en el centro, sabemos que fue ella y nadie más.  Por cierto les quiero contar una anécdota: Una vez compramos pan por la noche, a la mañana siguiente lo comimos y al comerlo habían unos panes mordidos en el centro,  como siempre, todos pensamos que mi mamá los había mordido,  Ana Lucia, que también comía mucho pan en ese tiempo dijo: “ mi mamá mordió este pan, voy a terminar de comérmelo yo”,  todas empezamos acusar a mi mamá de que ella se había comido el pan pero esta vez no había sido ella,  y dijo “ Créanme que hoy no mordí ningún pan”, y en la casa donde estábamos éramos huéspedes, justo en ese momento nos dicen que debíamos tener cuidado porque andaban unos cuantos ratones rondando la comida pero que ya estaban tratando de matarlos,  todos nos miramos entre sí y luego vimos como Ana Lucia lentamente se alejaba del pan que había empezado a comerse, pues ya sabía quién en realidad lo había mordido. Jajaja!
  2. Cada mayo y junio mi mamá siempre me regala Azucenas, pues para lo que no lo saben mi nombre proviene de una flor que se llama tal cual.
  3. Mi mamá nunca puede levantarse después de las 6 de la mañana y es un sufrimiento para nosotras, a veces queremos dormir un poco más, principalmente los fines de semana que tenemos la oportunidad de dormir un poco más tarde, pero ella siempre está haciendo ruido desde muy temprano y nos resulta imposible dormir más allá de esta hora, con suerte a veces logramos dormir hasta las 8 de la mañana, pero no es frecuente.
  4. Mi mamá es extremadamente ordenada en la casa, esto no significa que sea extremadamente organizada  (cualidad no muy desarrollada en ella, ya que frecuentemente nos dice que algo se le olvidó, que por qué no le recordamos éste o aquél asunto… ) pero sí es muy ordenada y limpia, por lo que nunca encontrarán nuestra casa sucia, o trastes pendientes de lavar, secar y guardar, Ana Lucia tiene un chiste con ella, y es que cada vez que vamos a usar un traste tiene la siguiente frase “Todo plato que se use, implica usarlo, lavarlo, secarlo y guardarlo” y normalmente nosotras solo los usamos y los lavamos, por eso a veces es de pensar si realmente queremos usar un traste en la casa, mejor optamos por los desechables.  Es mi mamá tan exagerada con la limpieza que podemos estar de visita en casa de alguien, podemos estar en un restaurante, podemos estar en cualquier parte del mundo y es increíble pero siempre siempre, está pensando en limpiar y ordenar detalles que para nosotras y el resto del mundo son insignificantes.
  5. Como toda mamá, la mía también cocina, sin embargo en nuestra casa existe una tradición que se ha dado gracias a la cocina de ella. Resulta que de todos los menús que ella prepara hay uno que siempre que lo comemos nos cautiva y es su pierna horneada y su arroz con queso, crema y maíz, sin embargo, este menú solo lo comemos una vez al año y esto es en navidad, fuera de este fecha nunca mi mamá prepara la pierna horneada, lo cual es un verdadero deleite para nuestro paladar pero como dicen “lo bueno mientras más poco es mejor”.
  6. Mi mama tiene una pequeña obsesión con los jardines, ama todas las plantas, los rosales, las velas aromáticas, las navidades, los atoles y escuchar Radio Cultural en las mañanas.

Podría decirles muchas más cosas de ella, sin embargo creo que estas pequeñas características y anécdotas con mi mamá es lo que la hacen ser nuestra mamá, Dios bendiga   y ayude a nuestras mamás y que también  nos ayude a ser buenos hijos.

¡Felicidades en su día!

MI DÍA A DÍA

Por: Marilú Orantes

Bueno y hoy sí me tocó a mí escribir un poco para que me conozcan. Quiero empezar contándoles que soy bastante reservada con mi vida, pero el día de hoy quiero compartir con ustedes las actividades que realizo todos los días, porque como cualquier persona, tengo una rutina. Me gusta mi rutina, aunque a veces también tiendo a cansarme.

Empiezo mi día a las 5:45, no antes, no después. Sí, soy muy programada, por eso mi alarma de martes a viernes sonará a la misma hora. Los día lunes me levanto a las 4:00 a.m.  porque viajo a mi lugar de trabajo.  Después de levantarme, me cepillo los dientes y me baño. Después de esto, siempre oro y leo la Biblia. Actualmente estoy leyendo el libro de Jueces y me gusta mucho todos los libros que cuentan la historia del pueblo de Israel y como Dios siempre tuvo misericordia de ellos y los libraba.

Todos los días desayuno, crecí con la idea y el hábito de no empezar el día sin un buen desayuno ¿Qué desayuno? Casi todos los día lo mismo: Una taza de café, siento que me termina de despertar, aunque mi café siempre necesita leche, no lo puedo tomar solo. El café lo acompaño con fruta, que por la general es papaya, manzana o banano, avena o un huevo.

Después de mi desayuno voy a trabajar. Trabajo en el Colegio Francisco Orantes, soy directora general del colegio y el colegio me queda a 10 minutos de la casa. Entonces subo tres niveles y llego al lugar en donde casi siempre soluciono todos los problemas que hay ¿Qué hago en mi trabajo? Lo normal que se puede hacer en un colegio, más o menos estas son mis actividades diarias:

  • Revisar planificaciones, dosificaciones, exámenes, parciales, hojas de tareas de maestros (dependiendo de la semana en que esté esto puede variar).
  • Atender cualquier problema con alumnos, maestros, padres de familia, coordinación.
  • Planificar actividades mensuales o clases de inglés.
  • Ir a los salones de clases y observar la dinámica de grupos.

Me gusta mucho mi trabajo, entonces dedico mucho tiempo a planificar y organizar el trabajo dentro del Colegio. Además me gusta estar muy enterada de cada situación especial que puede pasar con los alumnos.

Siempre acompaño mi almuerzo con alguna verdura, antes no me gustaban, pero ahora me gustan mucho el perulero, guisquil, ejotes, brócoli, tomate, etc. No me gusta la zanahoria, las acelgas, etc. Y lo complemento con carne, pollo o pescado, aunque no me gustan los mariscos, los encuentro muy simples. Me encantan las tortillas con queso, casi siempre almuerzo una. El queso no puede faltar en ningún tiempo, me he vuelto una aficionada al queso y siempre termino dándole pellizcos y pellizcos.

Cuando termino mi jornada de trabajo llamo por teléfono a personas muy importante para mí, pero que por diferentes circunstancias no están conmigo, durante la semana.

Descanso en mi casa un rato antes de cenar. Siempre cenamos en familia, y considero que es un tiempo muy importante, porque ya todos estamos muy relajados para hablar de nuestro día a día.

Después de cenar dedico un tiempo a leer cualquier libro que me interese, acabo de terminar de leer “Educación emocional” de Daniel Goleman y voy a empezar a leer “La pedagogía del Oprimido” de Paulo Freire. Me relaja mucho la lectura y después de esto ya duermo muy relajada.

DATOS EXTRAS SOBRE MÍ:

  • Tengo 27 años de edad.
  • Tengo una licenciatura en Administración educativa y una maestría en desarrollo humano.
  • Los fines de semana me gusta estar en casa y descansar, no me gusta mucho salir.
  • Soy muy tímida y cuando estoy conociendo a las personas tiendo a observarlos mucho antes de entablar una conversación.
  • Soy EXAGERADAMENTE programada (así dice toda la gente que convive conmigo, aunque para mí es lo normal). Todo lo que realizo durante la semana, lo tengo escrito en una aplicación y sé lo que tengo que hacer durante la mañana y la tarde. Me estreso si las cosas no salen en ese horario.
  • Me gusta mucho el picante. Con cada bocado de comida, me gusta que lleve un poco de picante.
  • A diferencia de otras mujeres, cuando tengo que comprar ropa o zapatos, no me gusta dedicar mucho tiempo a esto. Soy puntual en lo que quiero comprar.

YO NO CANTO…

Por: Ana Lucía Orantes

Ya tenía ratos de no escribir nada, realmente lo extrañaba, poder compartir algo con los que nos leen. Fue difícil publicar en las últimas semanas y es que requiere de disciplina sentarse y escribir aún cuando se tiene un montón de cosas por hacer, en fin, continuemos con la serie de compartir un poco más de nuestra vida.

Quizás les haya dado risa el título de mi publicación, sin embargo es algo que aunque ustedes no lo crean me lo preguntan más que mi propio nombre ¿Usted no canta? ¿Por qué no canta? y quise empezar mi Post aclarando este preciso detalle, como sabrán vengo de una familia de cantantes, soy la menor de 4 hijas, y a pesar de ello yo no canto, de hecho tengo poca inteligencia musical, incluso es muy raro que se me quede una canción completa, mi voz no es afinada y no puedo llevar un ritmo, ¿Por qué? no lo sé, Dios me hizo muy diferente en ese aspecto a mis hermanas y papás, y realmente no es algo que me moleste, de hecho no me gusta estar frente a un público grande, me pongo muy nerviosa e insegura, pero eso no quiere decir que no me guste la música o disfrutar de un buen concierto, así que será muy raro que me vean con un micrófono en mano.

Aclarado lo anterior los invito a conocer un poco más a la hija, hermana menor de la familia Orantes que NO CANTA.

GENERALIDADES: me llamo Ana Lucía Orantes Hernández, tengo 26 años soy Maestra de educación primaria, me gradué de la Universidad de Administración de Empresas, actualmente estudiando una maestría en finanzas, soy la más alta de mis hermanas, nací y crecí en Guatemala, trabajo en un municipio de Santa Rosa, así que vivo en los dos lados. 

SOY: una persona muy alegre, bastante estresada, soy muy llorona, poco disciplinada, muy agradecida, sentida, muy honesta (más de lo que les gusta a las personas), soy una persona que habla bastante, soy desconfiada por lo que tengo muy pocos amigos, soy distraída y olvidadiza.

ME GUSTA: los chocolates, amo entrañablemente los chocolates, no importa si estoy teniendo un día muy malo o estresado un chocolate siempre me hace feliz. Además me gusta mucho el café (mi papá me enseñó a tomarlo), los días fríos, me encanta el occidente de mi país (los tamalitos, el clima, la gente, el café/té) la nieve, los tenis (podría vivir en tenis toda mi vida), tomar fotos, no lo hago de forma profesional pero lo disfruto mucho, me encantan los útiles escolares, jugar en el Ipad.

QUIERO: conocer Suiza, ver la Aurora Boreal, leer veinte libros este año, salir a correr en las mañanas con Espuma, aprender otro idioma, tomar un curso de fotografía profesional, hacer más ejercicios.

LEO: me gusta mucho leer, aunque no tenga mucho tiempo para hacerlo, me gustan los libros físicos, su olor y la sensación de tenerlos me encanta, así que de todos los libros que he leído solamente tres han sido en un Ipad, generalmente leo novelas clásicas, mi libro favorito es Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, actualmente estoy leyendo “Me before You de Jojo Moyes“  

ANIMALES: tenemos muchos animales en la casa, nos acaban de regalar una perrita preciosa la llamamos Espuma, es un Dogo Guatemalteco y estoy enamorada de ella.

Nunca me habían gustado los gastos, pero a mi mamá le regalaron una gata y ella parió 4 gatitos entre los cuales está Minima, es una ternura, mi favorita de todos.

CURIOSIDADES: aún veo caricaturas, tomo el té sin azúcar, tomo mucha mucha agua de 3 a 4 litros diarios, no importa si estoy en un lugar cálido nunca de los nunca me baño con agua fría, no me gusta lavar trastos y siempre termino de ver las películas que comienzo no importan si son malas, guardo la esperanza que el fin puede ser bueno. 

COMIDA: me gusta todo tipo de comida, pero trato de ser muy saludable, aunque me encantan los postres, la pizza y los helados.

Por último me gustaría agregar que soy una persona que puedo hacer muchas cosas a la vez, me aburro haciendo lo mismo un largo tiempo, por lo que en mi trabajo hago muchas cosas diferentes y eso me encanta.

Creo que resumí un poco sobre mí, espero que puedan conocerme un poco más y ustedes puedan comentar para que conozcamos más de ustedes que nos leen.

Si quiere conocer un poco más a Azu clic sobre su nombre y Mari esperen la próxima semana.

MI VIDA ES MUY SIMPLE

Por: Azucena Orantes

En esta serie cada una de nosotras hablará sobre su vida personal en diferentes facetas, hoy empezaremos con mi vida.

Hoy me toca darles una descripción amplia de mí, no es lo mismo que me conozcan como Azucena Orantes o como la que escribe publicaciones para el blog a que me conozcan  más personal.

Les quiero empezar diciendo que soy una persona a la que su familia y amigos la conocen como “Azu” o “La Azu”, nunca me llamarán “Azucena”, salvo que debamos hablar de temas muy serios o tengamos diferencias, por otro lado no mido más de 1.55 metros, lo cual me hace ser la más bajita de la familia…

Pues bien,  para los que no saben soy Abogada y Notaria, estudié en la Universidad Rafael Landívar, tengo 31 años, soy soltera, nacida en la ciudad de Guatemala, pero como mis papás son de Santa Rosa, me considero de Santa Rosa.

Profesionalmente no ejerzo como Abogada, ya que desde que me gradué he trabajado en el gobierno. Tengo aproximadamente 7 años de haberme graduado y posteriormente estudié una Maestría en Políticas Públicas ya que siempre he estado más interesada en temas de gobierno y de administración pública que en el derecho como tal.

Independientemente de mi profesión, siempre me ha llamado la atención estudiar idiomas, desde pequeña me interesé por aprender inglés y me llego a gustar tanto que me convertí en una traductora jurada legalizada por el Ministerio de Educación, finalmente me decidí a formar mi empresa de traducciones juradas y recién está empezando, en otro post les contaré cómo desarrollé este proyecto. Además del inglés me gustaría mucho aprender francés, aunque actualmente estoy estudiando italiano, idioma que aunque apenas lo estoy aprendiendo, me gusta mucho, no descarto la idea de estudiar más adelante francés.

Bueno, como ya hable mucho sobre mi vida profesional, les quiero dejar 10 aspectos sobre mí para que me sigan conociendo un poco más, y que me cuenten ustedes con cuales se identifican.

  1. Soy una persona totalmente y cuando digo TOTALMENTE, es cierto, HIPERACTIVA, no tengo la capacidad de estar sentada mucho tiempo, sin la necesidad de moverme, mover las manos o las piernas, por lo mismo me cuesta mucho prestar atención y he tenido muchos problemas en cuanto a no saber escuchar a las personas que se encuentran a mi alrededor, recuerden que uno de los principios en las relaciones interpersonales en aprender a escuchar y debo reconocer que me cuesta mucho.
  2. Me encantan los animales, TODOS, bueno, tengo algunas excepciones que más adelante les cuento, pero en realidad todos los animales me apasionan, me encanta comunicarme con ellos, y me hacen sentir una profunda ternura en el corazón que no tengo palabras para describir.
  3. Amo viajar, dentro o fuera de Guatemala, para mí un viaje es una aventura y representa la posibilidad de aprender muchas cosas que ni siquiera podemos imaginar. Tengo una lista de lugares que me gustaría conocer antes de morir, se los enumero por orden de prioridad, 1. España, 2. Turquía, 3. Marruecos, 4. Italia, 5. República Dominicana, 6. Grecia, 7. La gran muralla China, en China por supuesto, 8. Japón.
  4. Mis tiempos libres son para ver televisión, que es uno de mis pasatiempos favoritos, aunque también me gusta mucho ver películas en el cine.
  5. No me gusta leer mucho, pero cuando leo me gustan las novelas de crímenes y suspensos por eso uno de mis canales de televisión favoritos es Investigation Discovery, ID para muchos.
  6. Me encanta toda la música, la disfruto, y como muchos saben también me gusta cantar, creo que el gusto por la música y por cantar es heredado pues provengo de una familia de músicos y cantantes comenzando por mi papá.
  7. Tengo fobia a los ratones, ranas, sapos, alacranes, lagartijas y sus derivados, y toda clase de insectos incluyendo cucarachas,  fuera de esos animales en verdad me encantan todos como se los había comentado.
  8. He aprendido a disminuir mi defecto de impaciencia, pero me ha costado bastante, generalmente soy muy impaciente y tengo un caracter fuerte lo cual no es algo de lo que debo enorgullecerme sin embargo lo importante es aprender a trabajar los puntos débiles de la personalidad.
  9. Me encanta comer, como de todo, y como la mayoría tengo una especial debilidad por los postres, la pizza, las hamburguesas y todas esas cosas que causan gran daño en nuestro organismo, pero que comerlas de vez en cuando no está mal.  
  10. Me cuesta ser disciplinada, generalmente no tengo la habilidad para ser disciplinada como muchos porque al hacer algo repetitivamente me aburre, sin embargo he tratado la manera de ser disciplinada en cosas que sé que son por mi propio beneficio.

Bueno, espero haber cumplido mi objetivo de que me conozcan un poquito más. Faltan muchas cosas aquí, pero al menos les dí  una idea general de quien soy. Y ustedes …También me gustaría conocerlos.